SANTIAGO, 26 abr (America Retail) — El aumento en el desembarco por el cierre de los puertos en China tras el rebrote de covid-19 está generando complicaciones en las exportaciones chilenas, en particular a la fruta. Por eso, temen que la temporada frutícola sea la más difícil de las últimas tres décadas.
Debido al rebrote del coronavirus en China, el país asiático cerró sus puertos afectando a las exportaciones chilenas. El exministro de Agricultura, Antonio Walker, proyecta que este podría ser una de las temporadas frutícolas más difíciles en tres décadas.
Hace aproximadamente tres semanas China aumentó sus restricciones por un rebrote de covid-19. El estricto confinamiento dio paso al cierre de los puertos y aumentó la presión en las cadenas exportadoras de suministros.
En el caso de Chile, el país asiático se ha convertido en un mercado estratégico para el vino, siendo actualmente el mayor comprador de este licor.
El presidente de la Asociación de Vinos de Chile, Aurelio Montes, explicó que estas medidas en combate al coronavirus han afectado fuertemente el sector, sin embargo, han podido continuar exportando aunque con mayor demora.
El exministro de Agricultura, Antonio Walker, explicó que esto afecta -en primer lugar- a dos niveles en la cadena de exportación: Primero, el deterioro de la fruta en el transporte y descarga, lo cual repercute en su menor precio; y segundo, el aumento del precio de los fletes marítimos, los cuales son 3 veces más que un año normal. Por eso, se podría estar frente a uno de las peores temporadas frutícolas.
En la misma línea, el presidente de la Federación Gremial Nacional de Productores de Fruta, Jorge Valenzuela, agregó que esta situación afecta en el empleo de los trabajadores del sector.
Los productos que se han visto más afectados son: cereza, uva de mesa, manzana, duraznos y ciruelas.